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Growth Mindset: entrena la mentalidad de las personas exitosas.

Si te preguntas porqué ciertas personas son más exitosas que otras, aquí tienes la respuesta: la diferencia está en su mindset.

Según estudios realizados por Carol Dweck, psicóloga y profesora de Psicología en la Universidad de Standford, hay dos tipos de mindsets o mentalidades: la mentalidad fija (Fixed Mindset) y la mentalidad de crecimiento (Growth Mindset). 

Dependiendo de qué tipo de mindset tengas, la percepción (a veces inconsciente) que tengas de ti misma y de tus capacidades cambiará, y con ello, también lo hará tu actitud y tu visión del mundo.

Índice de contenidos

¿Crees que la inteligencia es algo fijo?

Si crees que tus cualidades básicas, como la inteligencia y el talento, son rasgos innatos que no se pueden cambiar, y que simplemente, no puedes hacer aquello por lo que no has nacido, entonces tienes una mentalidad fija.

Con esta mentalidad es más fácil que te hundas en los fracasos, ya que los puedes interpretar como un factor inevitable e insuperable y como una señal de debilidad. 

Las personas con mentalidad fija tienden a:

✗ Percibir el esfuerzo como algo innecesario.

✗ Evitar los desafíos.

✗ Rendirse rápidamente ante los obstáculos.

✗ Ignorar las críticas.

✗ Sentirse amenazados por el éxito de los demás.

Pásate a la mentalidad de lo posible.

Tener una mentalidad de crecimiento significa creer que, invirtiendo suficiente tiempo, esfuerzo y dedicación, es posible adquirir y mejorar cualquier habilidad que te propongas.

Si tienes este tipo de mentalidad, no te importa demasiado el fracaso, porque sabes que puedes aprender de él y mejorar tu rendimiento. 

En este caso, las personas con mentalidad de crecimiento tienden a:

✓ Percibir el esfuerzo como el camino hacia la maestría.

✓ Aprovechar los desafíos para desarrollar sus habilidades.

✓ Persistir antes las dificultades. 

✓ Aprender de las críticas. 

✓ Sentirse inspirados por el éxito de los demás.

La ciencia detrás del Growth Mindset.

La neurociencia ha demostrado lo que afirma Carol Dweck: el cerebro puede moldearse. 

Nuestro sistema nervioso tiene la capacidad para modificar tanto su estructura como su funcionamiento a partir de su interacción con el entorno. Esta capacidad se llama plasticidad cerebral. ¿Y qué nos quiere decir exactamente esta realidad neuronal?

La neuroplasticidad nos viene a decir que mediante la adquisición de nuevos hábitos podemos fortalecer nuestras conexiones neuronales, e incluso construir otras nuevas.

Y fortalecer conexiones significa potenciar habilidades. 

Growth Mindset: no es lo que eres, sino lo que puedes llegar a ser.

El éxito no es sólo alcanzable por aquellas personas que tienen mucho talento o mucha suerte. El éxito lo puede alcanzar cualquier persona que esté realmente dispuesta a explorar, a aceptar nuevas experiencias y a disfrutar de los desafíos. 

No importa si ahora mismo eres buena o no eres buena en eso que quieres hacer. Tampoco tiene importancia si ahora mismo no eres la persona que te gustaría llegar a ser. No importa si en el pasado ya lo intentaste y no funcionó, porque la próxima vez estarás mejor preparada.

Independientemente de lo lejos que estés de tu meta, adoptando una mentalidad de crecimiento, podrás lograr todo lo que te propongas. 

Las personas exitosas no nacen, se hacen. 

Qué hacer para adoptar una mentalidad de crecimiento.

La buena noticia es que puedes adoptar una mentalidad de crecimiento incorporando unos pequeños cambios en tu vida. Te los explico a continuación:

━ Utiliza un lenguaje positivo. 

Los pensamientos negativos, en algunas circunstancias, pueden ser inevitables. El problema es cuando se convierten en costumbre. Una mentalidad exitosa empieza en el momento en el que le prestas atención a la forma en la que te expresas. 

Las palabras afectan tu mentalidad, tus objetivos, tu salud y tus relaciones. ¿Qué palabras utilizas para describir tu vida? ¿Qué te dices cuándo te hablas a ti misma? ¿Qué pensamientos afloran cuándo piensas en tus metas? Conviértete en observadora de tu propio lenguaje.

Cuando te escuches utilizando un lenguaje negativo, como «esto no funcionará», «no soy capaz» o «la vida es dura», recupera el control y trasforma tus palabras. Puedes literalmente reescribir tu vida y tu futuro incluyendo más palabras positivas en tu vocabulario.

━ Abraza los fracasos.

Siempre se le ha atribuido al fracaso una connotación negativa, pero la realidad es que el fracaso es algo necesario en nuestro camino hacia el éxito. Ten en cuenta que nadie ha aprendido nunca nada si no hubiera sido porque se ha equivocado en algún momento. ¿Cuántas veces se cae un niño antes de aprender a caminar?

Los fracasos son aprendizajes que te ayudan a entender qué es lo que funciona y lo que no. Y saber qué es aquello que no debes volver a hacer significa comprender que es lo que sí deberás hacer.

Además, después de cada error y de cada caída, también adquieres más claridad sobre tus fortalezas y tus debilidades. El fracaso siempre te demuestra que eres más fuerte de lo que tu mente te hacía creer. 

━ Celebra tus logros. 

Ya sabes qué hacer con los fracasos, pero ¿qué pasa con los logros? Estos acontecimientos, por muy pequeños que sean, también son esenciales. 

Puede que ante objetivos muy grandes o metas demasiado altas, te invada la desmotivación y la desesperación. Quizás llegues incluso a pensar que tus sueños son imposibles para ti. 

Para evitar esto, es importante entender el camino hacia el éxito como la suma de tus pequeños triunfos. Celebrar estos logros refuerza un estado mental positivo, ya que te ayuda a tomar consciencia de los resultados que puedes llegar a alcanzar gracias a tu dedicación y compromiso. 

Las pequeñas victorias, con persistencia, se convierten en grandes éxitos

━ Utiliza el poder del «aún no, pero casi».

En nuestra cabeza, tendemos a visualizar el camino hacia el éxito como una línea recta y ascendente. Pero la realidad es distinta: siempre aparecen obstáculos con los que no contábamos y que debemos sortear.

Ante estos obstáculos, una forma sencilla de adoptar una mentalidad de crecimiento es mediante el uso de cuatro palabras: «aún no, pero casi». Porque si aún no has llegado, no significa que no te falten sólo unos pasos más para alcanzar tu meta. 

Cada vez que pronuncies “aún no, pero casi”, te llenarás de energía, motivación y ganas de seguir en el camino. Cuatro breves palabras que funcionan como maestras, amigas y catalizadoras.

Conclusión:

Adoptando una mentalidad de crecimiento, te abres a nuevas posibilidades, aprendes de los fracasos y conviertes los contratiempos en oportunidades de mejora. Al creer en tu capacidad de crecer y desarrollarte, desbloqueas todo tu potencial y logras grandes metas tanto a nivel personal como profesional.

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