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Confianza: gestiona tu inseguridad en 5 pasos

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Si piensas que tener confianza significa sentirte segura el 100% de las veces, siento mucho decepcionarte. Vivir con confianza no significa vivir sin miedo, sin inseguridad o sin la incomodidad que te provoca salir de tu zona de confort.

Una verdadera y genuina confianza en ti misma se genera cuando tomas la decisión de intentar hacer aquello que te incomoda o que te da miedo, con la tranquilidad de saber que, pase lo que pase, tienes las herramientas para afrontar y gestionar las consecuencias. 

La confianza, por tanto, no es algo que puedas adquirir antes de tomar acción; la confianza es una consecuencia del hecho de tomar acción, especialmente aquellas que has tomado con inseguridad e incertidumbre. Pero ¿qué puedes hacer para gestionar esa inseguridad antes de dar un paso importante?

Índice de contenidos

¿Por qué nos sentimos inseguras?

Las razones por la cuales nos sentimos inseguras y con falta de confianza en nosotras mismas pueden ser múltiples: traumas en la infancia, experiencias del pasado o la forma en la que nos han educado. 

Sea cual sea tu historia personal, ésta te ha llevado a tener en el presente unos estándares demasiado altos e imposibles de alcanzar. En otras palabras, estás manteniendo unas expectativas de desempeño que están más allá de tus habilidades, experiencias y recursos actuales.

Por eso, sientes que no estás a la altura de las circunstancias, percibes que no eres suficiente o que no estás lo suficientemente preparada. Esta es la razón por la cual no tienes confianza en ti ni en tus capacidades y la inseguridad toma el control.

Menos exigencia, más confianza.

Marcarte objetivos retadores está muy bien, ya que te empuja a seguir mejorando como persona y como profesional. Pensar en grande te saca de tu zona conocida, te ayuda a tomar acción y te mantiene en el camino hasta conseguir tus sueños. Debes marcarte objetivos retadores.

Ahora bien, cuidado con las exigencias. Dentro de esos objetivos retadores debes marcarte unos estándares que sean realistas y coherentes con tus habilidades y recursos actuales.

Te lo explico con un ejemplo personal: en mis primeras sesiones de coaching, me estuve exigiendo a mí misma un desempeño impecable que sólo se obtiene con años y centenares de horas de experiencia. Lógicamente, exigirme ese tipo de desempeño cuando aún estaba aprendiendo, me hacía sentir totalmente insegura, insuficiente y con falta de confianza en mis capacidades.

Permítete fallar.

Como decía al principio del artículo, sentir confianza antes de hacer algo que sea nuevo para ti no es sentirte plenamente segura como lo estarías si ya fueras una persona experimentada en ese ámbito. Esto no es posible.

Confiar en ti y en tus capacidades significa abrirte a la posibilidad de intentar hacer aquello que te incomoda y permitirte fallar con el objetivo de aprender de ello y seguir creciendo. 

Eres un ser humano capacitado, sí. Eres un ser humano que se equivoca, también. Y no hay nada de malo en ello. Es más, fallar es el mejor regalo que te puedas hacer a ti misma. Fallar te permite recoger información muy valiosa para tu desempeño. Cuando falles, sabrás qué no tienes que volver a hacer y qué aspectos sí debes mejorar. Esto es lo que más necesitas conocer para poder alcanzar tu propio éxito.

No he fracasado. He encontrado 10 mil formas que no funcionan – Thomas Edison

5 pasos para gestionar la inseguridad.

Ahora imagina que te has comprometido contigo misma a hacer eso que tanto te incomoda o que te da miedo, pero que sabes que es la decisión correcta y es coherente con tu realidad actual. Imagina que estás a punto de dar el salto, y como persona humana que eres, afloran tus inseguridades.

¿Seré capaz de hacerlo? ¿Y si me equivoco, tendré los recursos para superarlo? ¿Qué van a pensar de mí? ¿Estoy realmente preparada para esto?

Cuando te identifiques en este estado, sigue estos 5 pasos:

1━ Toma consciencia de tu estado emocional. 

Todo camino de transformación empieza siempre por el reconocimiento y la aceptación de tus emociones. No rechaces ninguna emoción que esté acompañando tu inseguridad.

Es más, te recomiendo una técnica del Dr. David R. Hawkins, doctor en Medicina y Filosofía y autor del libro Dejar Ir, entre otros: déjate experimentar por completo lo que estés sintiendo y repítete “quiero más de lo mismo, quiero más de lo mismo…”. Ya verás cómo poco a poco va perdiendo intensidad. 

2━ Observa tus pensamientos.

Escúchate. ¿De qué forma te estás hablando en este momento? ¿Te estás etiquetando de alguna manera? ¿Te estás diciendo que no eres una persona capaz, que no eres suficiente y que siempre te equivocas?

Pregúntate: ¿te estás hablando a ti misma como lo harías con un amigo o una amiga que necesita que alguien le acompañe antes de lanzarse a por sus sueños?

3━ Suelta la búsqueda de perfección. 

Evita ser demasiado dura contigo mismo y toma la decisión consciente de dejar de lado la perfección y otorgarte la posibilidad de cometer errores.

“No estoy compitiendo con nadie. Pongo foco en mí y en disfrutar del proceso. Suelto los resultados. Me permito experimentar, me permito fallar y aprender. Mi ser es perfecto tal y como es en este momento”. 

4━ Piensa en lo peor que podría pasar.

El 100% de las veces vas a descubrir que, si al final las cosas no salen del todo como las has planeado, tampoco ocurre nada grave. Ni te mueres, ni te enfermas, ni te echan del clan, como tu cerebro primitivo le gusta pensar.

El peor escenario posible nunca es tan grave ni tan dramático como pensamos en un principio. Todo tiene solución y un ejercicio que puedes hacer es adelantarte a los posibles resultados adversos y trazar un plan. Eso disminuye indudablemente tu nivel de inseguridad. 

5━ Vuelve a tu centro.

Último paso, pero no menos importante: dedícate tiempo para ti, para cuidarte, para volver a enfocarte en tus valores, en aquello que es verdaderamente importante para ti, y para conectar con tus metas soñadas y con tu vida ideal. 

Si eso no te motiva a lanzarte a por ello a pesar de tus miedos e inseguridades, entonces nada lo podrá hacer. 

Confianza en acción.

El camino al éxito es actuar como si fuera imposible fracasar, y así será – Dorothea Brande

La verdadera diferencia entre las personas que alcanzan sus metas soñadas y las que no reside en dejar de ponerse excusas y tomar acción. Quizás, tu compromiso más grande contigo misma sea convertirte en una persona de acción.

Sólo cuando te des cuenta de que has conseguido superar tus obstáculos y pasar al siguiente nivel de tu vida, te convertirás en la persona dinámica, imparable y segura que eres capaz de ser. Entonces, todo será posible para ti. 

Conclusión:

Recuerda que la confianza no se construye de la noche a la mañana, sino que se trata de un proceso gradual. No obstante, con perseverancia y compromiso, puedes liberarte de las cadenas de la inseguridad y dejar florecer todo tu potencial.

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